RESOLUCIÓN FINAL - COMBATIR EL VIH/SIDA
CONFEDERACIÓN INTERNACIONAL DE ORGANIZACIONES SINDICALES LIBRES
DECIMOCTAVO CONGRESO MUNDIAL
Miyazaki, 5 – 10 de diciembre de 2004
RESOLUCIÓN FINAL - COMBATIR EL VIH/SIDA
1. El Congreso expresa su profunda preocupación por el tremendo sufrimiento humano causado por la pandemia del VIH/SIDA y la imposibilidad hasta la fecha de parar y revertir su avance, debido en gran parte a la falta de voluntad política por parte de los gobiernos. Compromete a la CIOSL a trabajar en pos de medidas firmes y efectivas para prevenir, controlar y, en última instancia, erradicar el VIH/SIDA. Deberán emprenderse acciones complementarias, incluyendo la adopción de medidas anti-discriminatorias, para mejorar la prevención, las pruebas voluntarias confidenciales y el asesoramiento; brindar asistencia a los niños (especialmente los huérfanos por culpa del VIH), así como cuidados, apoyo y tratamiento a las personas seropositivas, sus familias y las comunidades en que viven. Los sindicatos tienen un papel que desempeñar en todos los ámbitos a la hora de confrontar esta enorme catástrofe sanitaria pública a escala mundial.
2. La crisis ocasionada por el VIH y el SIDA continúa su espiral sin control. Muchas de las personas que corren el riesgo de contraer la infección no tienen acceso a la información más elemental sobre VIH/SIDA. se estima que hay actualmente más de 38 millones de personas infectadas en todo el mundo. Tan sólo en 2003, la pandemia del VIH/SIDA se cobró la vida de más de 3 millones de personas y otros 5 millones son seropositivos.
3. En el África subsahariana, 28 millones de personas son seropositvas, y los índices de infección afectan hasta el 38% de la población adulta en el sur del continente. Sin embargo, en otras partes del mundo, incluyendo el Caribe, los Nuevos Estados Independientes (NEI) y gran parte de Asia, el número de personas con VIH/SIDA también está aumentando considerablemente y alcanzará niveles comparables a los de África a menos que se tomen medidas urgentes.
4. El VIH/SIDA ataca a los segmentos más productivos de la sociedad y está revirtiendo el desarrollo obtenido durante décadas por sociedades completas. A la inconmensurable tragedia de muerte y dolor, debe añadirse el descenso de los ingresos nacionales, la esperanza de vida y la pérdida de capacidad productiva y capacitación.
5. El impacto adverso del VIH/SIDA se ha visto a menudo agravado, y no mitigado, por las decisiones políticas adoptadas a nivel internacional y nacional. Al contrario de los objetivos de la Declaración del Milenio de la ONU, en muchos países los programas de ajuste estructural y las políticas de privatización han deteriorado los servicios públicos, y en especial la infraestructura sanitaria que proporciona los medios vitales para prestar cuidados y brindar educación, aspectos esenciales para combatir el VIH/SIDA. Teniendo en cuenta que por el momento menos del 5% de las personas que podrían beneficiarse del tratamiento con medicamentos anti-retrovirales pueden realmente obtenerlos, la comunidad internacional no ha actuado de forma decisiva e inmediata para promover el acceso universal a unos medicamentos que pueden salvar vidas a fin de combatir la infección y prevenir la transmisión de madre a hijo. La comunidad internacional debe redoblar esfuerzos para desarrollar medicamentos efectivos destinados a evitar la propagación del VIH/SIDA y encontrar una cura.
6. Las desigualdades económicas y sociales, así como actitudes culturales fuertemente enraizadas y tabúes, obstruyen a menudo una acción efectiva contra el VIH/SIDA. El desequilibrio de poderes, la pobreza, la discriminación, la estigmatización y la negación son importantes factores que contribuyen a la propagación de la enfermedad. Mujeres, jóvenes, migrantes, refugiados, homosexuales y lesbianas resultan particularmente vulnerables frente a la discriminación. El Congreso acoge con beneplácito la adopción de “Mujeres, niñas y VIH/SIDA” como tema para el Día Mundial de la lucha contra el Sida en 2004 y, recordando que el 58% de las personas infectadas en 2004 eran mujeres, apoya que se refuercen las perspectivas de género en la lucha contra el VIH/SIDA.
7. Se dan muchos casos de distribución discriminatoria de medicamentos anti-retrovirales, como por ejemplo el caso de compañías que las reparten exclusivamente a ciertas categorías de sus propios empleados, o gobiernos que favorecen algunas regiones frente a otras. Los sindicatos deben trabajar para garantizar una distribución justa de los medicamentos que salvan vidas, con el objetivo último de lograr el acceso universal.
8. El Congreso es consciente de los distintos tipos de discriminación y represalias que sufren los trabajadores y trabajadoras que padecen de VIH y SIDA, incluyendo muchos casos de trabajadores/as discriminados en cuanto al acceso a la protección social o a los beneficios de jubilación por el hecho de ser seropositivos. Los sindicatos deben asegurarse de que la legislación nacional evite y penalice la discriminación a causa del VIH. Tal legislación deberá además alentar a los empleadores a adoptar políticas para la gestión eficaz del VIH/SIDA en el lugar de trabajo, en colaboración con los sindicatos. En el centro de este tipo de políticas del lugar de trabajo deben figurar medidas encaminadas a combatir la discriminación, fomentar la sensibilización, y proporcionar tratamiento a los trabajadores y trabajadoras en todas las ocupaciones.
9. El Congreso está convencido de que el lugar de trabajo es un campo de batalla esencial en la lucha contra la pandemia y que todos los participantes en el mundo del trabajo comparten por tanto una responsabilidad esencial, en sus respectivas capacidades.
10. El Congreso se congratula por tanto del lanzamiento de la Campaña de la Agrupación Global Unions sobre VIH/SIDA el 1 de diciembre de 2003, Día Mundial de lucha contra el Sida, así como del trabajo que se está llevando a cabo para promover y apoyar las acciones sindicales. Perfilando los esfuerzos sindicales realizados en todo el mundo contra la pandemia, la CIOSL y la Agrupación Global Unions han profundizado la compresión del papel que pueden y deben asumir en el futuro.
Programa de Acción de la CIOSL
11. El Congreso instruye a la CIOSL y a sus organizaciones regionales, trabajando en colaboración con sus asociados en la Agrupación Global Unions y sus afiliadas, a:
a) situar el problema del VIH/SIDA como una cuestión más prominente en el programa sindical en todo el mundo, y hacer realidad el potencial que tienen los sindicatos en la lucha contra el VIH/SIDA;
b) emprender un esfuerzo mundial para garantizar el compromiso de los dirigentes sindicales, sus organizaciones sindicales, sus miembros y otras organizaciones fraternas, junto con los gobiernos nacionales, en la lucha contra la pandemia mundial del VIH/SIDA;
c) apoyar la acción sindical contra el VIH/SIDA, poniendo un énfasis particular en las negociaciones colectivas, así como en la producción y distribución de material educativo adecuado y la promoción del Repertorio de Recomendaciones Prácticas de la OIT sobre el VIH/SIDA;
d) alentar a los sindicatos a mostrarse más activos en los programas nacionales contra el VIH/SIDA y a participar en esfuerzos de presión para obtener mayores recursos destinados a afrontar esta crisis, particularmente mediante proyectos relacionado con el “mundo del trabajo”;
e) alentar a los sindicatos para que integren en sus programas de formación sindical un componente sobre el VIH/SIDA, el empleo y el papel de los sindicatos como vector de información, de sensibilización y de acción sobre el lugar de trabajo;
f) alentar a los sindicatos a promover la adopción y/o la revisión de la legislación sobre medidas anti-discriminatorias y de protección social, así como su implementación, en tanto que elementos esenciales en la lucha contra el VIH/SIDA;
g) pedir una legislación y políticas nacionales que establezcan estrategias y políticas eficaces en el lugar de trabajo, determinadas conjuntamente por sindicatos y empleadores, a fin de combatir el VIH/SIDA;
h) involucrar a las organizaciones de empleadores en esfuerzos conjuntos para combatir el VIH/SIDA en el lugar de trabajo, en particular mediante un seguimiento resuelto de la declaración conjunta CIOSL – Organización Internacional de Empleadores “Combatir juntos el VIH/SIDA – Programa para un futuro compromiso”;
i) reforzar la colaboración con UNISIDA, la Organización Mundial de la Salud, el Fondo Global de Lucha contra el SIDA, la Tuberculosis y la Malaria, la OIT y otras organizaciones internacionales relevantes, incluyendo que se facilite a los sindicatos el acceso a la financiación del Fondo Global mediante los Mecanismos de Coordinación de País;
j) ahí donde resulte adecuado, fomentar la participación de las afiliadas en campañas de defensa/presión junto con otros actores no gubernamentales, de manera que se tengan en cuenta las reivindicaciones de los trabajadores/as afectados por la enfermedad;
k) apoyar el acceso a servicios de sanidad públicos y gratuitos;
l) defender el reforzamiento del sector de la sanidad, asignando mayores recursos para los servicios sanitarios, mejorando las políticas sobre gestión de recursos humanos, y haciendo campaña para que los trabajadores y trabajadoras de la sanidad tengan salarios justos, condiciones de trabajo decentes, una formación adecuada incluyendo educación para hacer frente a sus temores de contraer el VIH, y apoyo para los seropositivos;
m) hacer campaña a favor del acceso universal a unos medicamentos que salvan vidas, que sean de buena calidad, baratos y accesibles, incluyendo medicamentos genéricos, y a este respecto presionar a los gobiernos para que se aseguren de que el Acuerdo de la OMC sobre los Derechos de la Propiedad Intelectual relacionados con el Comercio (ADPIC) y a las disposiciones sobre propiedad intelectual en los acuerdos comerciales regionales y bilaterales se apliquen de tal manera que facilite dicho acceso en lugar de impedirlo.
n) alentar a los sindicatos a que aborden la dimensión de género del VIH/SIDA, las necesidades y los derechos especiales de las mujeres, los/las jóvenes, los/las migrantes, los/las refugiados/as y los homosexuales, y las prácticas discriminatorias y desigualdades que los hacen particularmente vulnerables al VIH/SIDA;
o) aportar el apoyo necesario a las FSI involucradas con aspectos específicos a determinados sectores en la lucha contra el VIH/SIDA, incluyendo a la ICEM en sus iniciativas en relación con la industria farmacéutica;
p) proporcionar al Comité informes regulares sobre los progresos logrados.
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6 de diciembre de 2004
DECIMOCTAVO CONGRESO MUNDIAL
Miyazaki, 5 – 10 de diciembre de 2004
RESOLUCIÓN FINAL - COMBATIR EL VIH/SIDA
1. El Congreso expresa su profunda preocupación por el tremendo sufrimiento humano causado por la pandemia del VIH/SIDA y la imposibilidad hasta la fecha de parar y revertir su avance, debido en gran parte a la falta de voluntad política por parte de los gobiernos. Compromete a la CIOSL a trabajar en pos de medidas firmes y efectivas para prevenir, controlar y, en última instancia, erradicar el VIH/SIDA. Deberán emprenderse acciones complementarias, incluyendo la adopción de medidas anti-discriminatorias, para mejorar la prevención, las pruebas voluntarias confidenciales y el asesoramiento; brindar asistencia a los niños (especialmente los huérfanos por culpa del VIH), así como cuidados, apoyo y tratamiento a las personas seropositivas, sus familias y las comunidades en que viven. Los sindicatos tienen un papel que desempeñar en todos los ámbitos a la hora de confrontar esta enorme catástrofe sanitaria pública a escala mundial.
2. La crisis ocasionada por el VIH y el SIDA continúa su espiral sin control. Muchas de las personas que corren el riesgo de contraer la infección no tienen acceso a la información más elemental sobre VIH/SIDA. se estima que hay actualmente más de 38 millones de personas infectadas en todo el mundo. Tan sólo en 2003, la pandemia del VIH/SIDA se cobró la vida de más de 3 millones de personas y otros 5 millones son seropositivos.
3. En el África subsahariana, 28 millones de personas son seropositvas, y los índices de infección afectan hasta el 38% de la población adulta en el sur del continente. Sin embargo, en otras partes del mundo, incluyendo el Caribe, los Nuevos Estados Independientes (NEI) y gran parte de Asia, el número de personas con VIH/SIDA también está aumentando considerablemente y alcanzará niveles comparables a los de África a menos que se tomen medidas urgentes.
4. El VIH/SIDA ataca a los segmentos más productivos de la sociedad y está revirtiendo el desarrollo obtenido durante décadas por sociedades completas. A la inconmensurable tragedia de muerte y dolor, debe añadirse el descenso de los ingresos nacionales, la esperanza de vida y la pérdida de capacidad productiva y capacitación.
5. El impacto adverso del VIH/SIDA se ha visto a menudo agravado, y no mitigado, por las decisiones políticas adoptadas a nivel internacional y nacional. Al contrario de los objetivos de la Declaración del Milenio de la ONU, en muchos países los programas de ajuste estructural y las políticas de privatización han deteriorado los servicios públicos, y en especial la infraestructura sanitaria que proporciona los medios vitales para prestar cuidados y brindar educación, aspectos esenciales para combatir el VIH/SIDA. Teniendo en cuenta que por el momento menos del 5% de las personas que podrían beneficiarse del tratamiento con medicamentos anti-retrovirales pueden realmente obtenerlos, la comunidad internacional no ha actuado de forma decisiva e inmediata para promover el acceso universal a unos medicamentos que pueden salvar vidas a fin de combatir la infección y prevenir la transmisión de madre a hijo. La comunidad internacional debe redoblar esfuerzos para desarrollar medicamentos efectivos destinados a evitar la propagación del VIH/SIDA y encontrar una cura.
6. Las desigualdades económicas y sociales, así como actitudes culturales fuertemente enraizadas y tabúes, obstruyen a menudo una acción efectiva contra el VIH/SIDA. El desequilibrio de poderes, la pobreza, la discriminación, la estigmatización y la negación son importantes factores que contribuyen a la propagación de la enfermedad. Mujeres, jóvenes, migrantes, refugiados, homosexuales y lesbianas resultan particularmente vulnerables frente a la discriminación. El Congreso acoge con beneplácito la adopción de “Mujeres, niñas y VIH/SIDA” como tema para el Día Mundial de la lucha contra el Sida en 2004 y, recordando que el 58% de las personas infectadas en 2004 eran mujeres, apoya que se refuercen las perspectivas de género en la lucha contra el VIH/SIDA.
7. Se dan muchos casos de distribución discriminatoria de medicamentos anti-retrovirales, como por ejemplo el caso de compañías que las reparten exclusivamente a ciertas categorías de sus propios empleados, o gobiernos que favorecen algunas regiones frente a otras. Los sindicatos deben trabajar para garantizar una distribución justa de los medicamentos que salvan vidas, con el objetivo último de lograr el acceso universal.
8. El Congreso es consciente de los distintos tipos de discriminación y represalias que sufren los trabajadores y trabajadoras que padecen de VIH y SIDA, incluyendo muchos casos de trabajadores/as discriminados en cuanto al acceso a la protección social o a los beneficios de jubilación por el hecho de ser seropositivos. Los sindicatos deben asegurarse de que la legislación nacional evite y penalice la discriminación a causa del VIH. Tal legislación deberá además alentar a los empleadores a adoptar políticas para la gestión eficaz del VIH/SIDA en el lugar de trabajo, en colaboración con los sindicatos. En el centro de este tipo de políticas del lugar de trabajo deben figurar medidas encaminadas a combatir la discriminación, fomentar la sensibilización, y proporcionar tratamiento a los trabajadores y trabajadoras en todas las ocupaciones.
9. El Congreso está convencido de que el lugar de trabajo es un campo de batalla esencial en la lucha contra la pandemia y que todos los participantes en el mundo del trabajo comparten por tanto una responsabilidad esencial, en sus respectivas capacidades.
10. El Congreso se congratula por tanto del lanzamiento de la Campaña de la Agrupación Global Unions sobre VIH/SIDA el 1 de diciembre de 2003, Día Mundial de lucha contra el Sida, así como del trabajo que se está llevando a cabo para promover y apoyar las acciones sindicales. Perfilando los esfuerzos sindicales realizados en todo el mundo contra la pandemia, la CIOSL y la Agrupación Global Unions han profundizado la compresión del papel que pueden y deben asumir en el futuro.
Programa de Acción de la CIOSL
11. El Congreso instruye a la CIOSL y a sus organizaciones regionales, trabajando en colaboración con sus asociados en la Agrupación Global Unions y sus afiliadas, a:
a) situar el problema del VIH/SIDA como una cuestión más prominente en el programa sindical en todo el mundo, y hacer realidad el potencial que tienen los sindicatos en la lucha contra el VIH/SIDA;
b) emprender un esfuerzo mundial para garantizar el compromiso de los dirigentes sindicales, sus organizaciones sindicales, sus miembros y otras organizaciones fraternas, junto con los gobiernos nacionales, en la lucha contra la pandemia mundial del VIH/SIDA;
c) apoyar la acción sindical contra el VIH/SIDA, poniendo un énfasis particular en las negociaciones colectivas, así como en la producción y distribución de material educativo adecuado y la promoción del Repertorio de Recomendaciones Prácticas de la OIT sobre el VIH/SIDA;
d) alentar a los sindicatos a mostrarse más activos en los programas nacionales contra el VIH/SIDA y a participar en esfuerzos de presión para obtener mayores recursos destinados a afrontar esta crisis, particularmente mediante proyectos relacionado con el “mundo del trabajo”;
e) alentar a los sindicatos para que integren en sus programas de formación sindical un componente sobre el VIH/SIDA, el empleo y el papel de los sindicatos como vector de información, de sensibilización y de acción sobre el lugar de trabajo;
f) alentar a los sindicatos a promover la adopción y/o la revisión de la legislación sobre medidas anti-discriminatorias y de protección social, así como su implementación, en tanto que elementos esenciales en la lucha contra el VIH/SIDA;
g) pedir una legislación y políticas nacionales que establezcan estrategias y políticas eficaces en el lugar de trabajo, determinadas conjuntamente por sindicatos y empleadores, a fin de combatir el VIH/SIDA;
h) involucrar a las organizaciones de empleadores en esfuerzos conjuntos para combatir el VIH/SIDA en el lugar de trabajo, en particular mediante un seguimiento resuelto de la declaración conjunta CIOSL – Organización Internacional de Empleadores “Combatir juntos el VIH/SIDA – Programa para un futuro compromiso”;
i) reforzar la colaboración con UNISIDA, la Organización Mundial de la Salud, el Fondo Global de Lucha contra el SIDA, la Tuberculosis y la Malaria, la OIT y otras organizaciones internacionales relevantes, incluyendo que se facilite a los sindicatos el acceso a la financiación del Fondo Global mediante los Mecanismos de Coordinación de País;
j) ahí donde resulte adecuado, fomentar la participación de las afiliadas en campañas de defensa/presión junto con otros actores no gubernamentales, de manera que se tengan en cuenta las reivindicaciones de los trabajadores/as afectados por la enfermedad;
k) apoyar el acceso a servicios de sanidad públicos y gratuitos;
l) defender el reforzamiento del sector de la sanidad, asignando mayores recursos para los servicios sanitarios, mejorando las políticas sobre gestión de recursos humanos, y haciendo campaña para que los trabajadores y trabajadoras de la sanidad tengan salarios justos, condiciones de trabajo decentes, una formación adecuada incluyendo educación para hacer frente a sus temores de contraer el VIH, y apoyo para los seropositivos;
m) hacer campaña a favor del acceso universal a unos medicamentos que salvan vidas, que sean de buena calidad, baratos y accesibles, incluyendo medicamentos genéricos, y a este respecto presionar a los gobiernos para que se aseguren de que el Acuerdo de la OMC sobre los Derechos de la Propiedad Intelectual relacionados con el Comercio (ADPIC) y a las disposiciones sobre propiedad intelectual en los acuerdos comerciales regionales y bilaterales se apliquen de tal manera que facilite dicho acceso en lugar de impedirlo.
n) alentar a los sindicatos a que aborden la dimensión de género del VIH/SIDA, las necesidades y los derechos especiales de las mujeres, los/las jóvenes, los/las migrantes, los/las refugiados/as y los homosexuales, y las prácticas discriminatorias y desigualdades que los hacen particularmente vulnerables al VIH/SIDA;
o) aportar el apoyo necesario a las FSI involucradas con aspectos específicos a determinados sectores en la lucha contra el VIH/SIDA, incluyendo a la ICEM en sus iniciativas en relación con la industria farmacéutica;
p) proporcionar al Comité informes regulares sobre los progresos logrados.
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6 de diciembre de 2004